
Cambio el frío por calor, esperando que se mantenga ese cambio es probable que regrese en busca del temporal que lo vio partir.


La propia conciencia es quien le manda señales desde los inconciente para que aquel hombre sepa lo que tiene que hacer.
Camina bajo la lluvia chilota como si esta no mojara. La naturalidad de sus pasos bajo aquel diluvio le da una imagen segura y ruda frente a los ojos de un extranjero o de un visitante no isleño. Es quizás porque aquella lluvia se repite cada cierto tiempo dentro de si, que la que moja sus cabellos no parece importarle. Y cada vez que sucede eso, desde la inconciencia aparece aquel paraguas de racionalidad que es capaz de secarlo, de calentarlo por dentro y sanar mediante diversas formas las consecuencias de aquel diluvio interno.
Mira hacia ambos lados, las formas humanas corren a refugiarse de lo que a él le produce un efecto liberador grotesco y ridículo a los ojos ajenos. No importa, ya no importa.
Y así vuelve, vuelve a si mismo. Vuelve a tomar aquella decisión que tomo tantas veces, que ya ni el mismo se cree, que no es capaz de hablar con nadie, que no es ni siquiera capaz de entender, que la siente necesaria pero no tiene la suficiente fortaleza y valor para hacerla efectiva. Sabe que es producto de aquel diluvio, sabe que ya saldrá el sol, que se volverá a encontrar frente a aquella imagen seductora que le quita el habla. Sabe que aunque la razón quiera y la distancia provoque, esto no acabara mientras dure.
Y así se repite el ciclo, tal como aquel diluvio se volverá a repetir el próximo invierno. Y como aquel sol secara las pozas que queden el siguiente verano.



Estas diferencias sociales, marcadas en todos los países, comenzó a generar disgustos, articulación de movimientos sociales y políticos, conciencia social y acción social que finalmente ha tenido consecuencias para aquellos que han permanecido en el poder por años. Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y Brasil son ejemplos, con diferentes matices, que han logrado plasmar en el poder político ideas más igualitarias y de mayor representatividad. Ideas representadas por Chávez, Lula, Ortega, u cualquier otro caudillo que sea capaz de desafiar la idea del imperio de manejo económico y de poder, se repartió por latinoamérica y comenzó a germinar un movimiento social latinoamericano en torno a estas experiencias.

"Claro que sí, ese día llegó,
“Es imposible que la desolación haya acaparado el territorio, es imposible cuan anticipado vino el velorio, inútil como llevar un remedio al cementerio se vuelve el escenario cuando el mensaje es
hueco, banal y etéreo, es imposible que la resignación tenga la victoria, es
imposible que sea imposible cambiar la historia, es imposible haber muerto sin
haber vivido”
Actitud María Marta
"No voy a imaginar la pena en los demás;
compro aire y, si es puro, pago mucho más; no voy a tolerar que ya no tengan fe,
que se bajen los brazos, que no haya lucidez"Zafar - La Vela Puerca